ACTO DE REAFIRMACION DE NUESTROS DERECHOS SOBERANOS EN CRUZ DE LOS MILAGROS.

"Día de la Reafirmación de los Derechos Soberanos sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur" en la Localidad de Cruz de los Milagros. Decreto del Poder Ejecutivo de la Provincia de Corrientes N° 1028/2011 fechado el 26 de Mayo de 2011 Expresa: Art. 1° INSTITUYESE a la localidad de Cruz de los Milagros, Departamento de Lavalle, como sede permanente de celebración de actos de reafirmación de los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur los días 10 de junio de cada año. Art 2° DECLARASE de interés provincial la celebración de los actos de reafirmación de los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur los 10 de Junio de cada año Soberanía sobre Malvinas El intendente José Verges (combatiente de Malvinas) destacó en sus palabras "Fuimos jóvenes a entregar lo mejor de nosotros, algunos dejaron sus vidas" "aquellos jóvenes que tuvimos que empuñar las armas para defender la soberanía de nuestra Patria quizás sin armamentos, sin experiencia, sin preparación" "lo que quiero destacar es que dimos todo de nosotros y otros hasta su propia vida como Diego Verdun o Pereyra que son nacidos en este suelo" "tuvimos, gracias a Dios la contención de nuestros familiares y superar la post Guerra, hay muchos que no corrieron esa suerte y terminaron suicidándose, hay muchísimos que aún no se superan y están sumidos en la adicción" "a la sociedad les puedo decir que tenemos una herida que aun sangra en nuestros corazones por esa guerra maldita de la que todavía duele esa derrota” "tengo que fijar la mirada en Pepe el negro Mendoza, en José Galván y tantos otros que trabajan a diario para que nuestros camaradas tengan una realidad mejor" "tengo que agradecer al Dr. Ricardo Colombi porque fue el primero en atendernos desde su primera gestión, desde 2010 él declaró a este pueblo sede permanente para los actos centrales para cada 10 de Junio "El Gobernador Ricardo Colombi dijo la guerra de Malvinas sirvió para que la Argentina vuelva a vivir en Democracia, debo decir que si, fue así para el país, en este pueblo la sangre de mi compañero Roberto Verdún sirvió para que en esta fecha pueda instar a mis camaradas un fuerte Viva la Patria". Fuente:CESCEM, Ctes.

TORTURAS EN MALVINAS.

El hombre habita en la sociedad. No hay otro lugar en el que pueda estar. En él vive y muere. Todo su ser está dentro de las instituciones sociales que lo envuelven para atribuirle la sociabilidad. La permanencia de su individualidad ante la contingencia de la necesidad y de su autonomía. La cualidad de lo contingente es la de lo probable. Pero la sociedad no es un conjunto de elementos homogéneos y equivalentes, que atraviesan la circularidad abierta de la seguridad. Está expuesto a la necesidad natural y al totalitarismo orgánico del poder político. El hombre se instituye en la sociedad y en la naturaleza como una abertura que deja penetrar la muerte violenta. Pero la verdad del hombre no se nos da sin reflexión, ante las relaciones de la estructura económica, política e ideológica, que se imponen como un desvelamiento de lo que hay que encontrar en la esencia de su verdad. Los totalitarismos de la crueldad establecen su eficacia en el ocultamiento de los hechos, que los constituyen como el maquinismo de la tortura y de la muerte. Anulan la a voluntad y el pensamiento, la teoría y la praxis sociales, para convertir al individuo en una masa hendida de lo humano sobre la que se ejercita el terror de la crueldad, organizada desde las instituciones del poder político y económico autoritarias. En el desvelamiento de la verdad, el tiempo de la historia se abre para que la sociedad se encuentre con la esencia de ella misma, en el vértigo de los actos organizados por las minorías de la crueldad. Por el proceso del desvelamiento de la verdad, como radical necesidad de lo humano, la institución judicial argentina declara crimen de lesa majestad la crueldad de la dictadura sobre los soldados durante la guerra contra el Reino Unido. De pronto, el rayo que no cesa del descubrimiento de la crueldad, ilumina la tragedia de una sociedad tiranizada: la dictadura también torturó en Malvinas. Los reclutas de leva, los soldados argentinos, eran torturados por sus superiores en la guerra de las Malvinas de 1982. Los desajustes del entramado económico-militar del dictador Leopoldo Galtieri no soportarán los desequilibrios sociales internos e internacionales. Como una huida, de la verdad, que se desvela como un sistema de crueldad, Leopoldo Galtiere introduce la ideología manipulada de la recuperación por Argentina de las Islas Malvinas. El 2 de abril de 1982 las tropas argentinas entraron en el territorio de las Islas Malvinas. Los soldados argentinos eran una tropa organizada con jóvenes que cumplían el servicio militar. Tras la capitulación argentina en Malvinas, el 14 de junio de 1982, se supo que muchos soldados de este país pasaron hambre y frío, porque los víveres no llegaban, y además carecían de las armas y la preparación para enfrentarse militarmente al Reino Unido. Pero los sistemas autoritarios no encuentran límite a su crueldad. Se convierten en órganos invariantes de la soluciones a los conflictos sociales mediante el terror. Los militares obligaban a sus subordinados a sufrir hambre y frío. Los estacaron. Los ataron de pies y manos a estacas clavadas en el suelo en forma de aspa por malos comportamientos. Estacar es una expresión verbal, que en Latinoamérica expresa la acción de sujetar en el suelo con estacas las pieles para que se mantengan estiradas. Los soldados castigados rememoraban la producción de pieles en los latifundios ganaderos. Los militares llevan sus experiencias de clase económica a la tortura. Una de las víctimas, dice, Gleriano, "No queremos castigo sino la verdad y que se sepa lo que sucedió en Malvinas, de quienes fuimos torturados, castigados y estaqueados por el solo hecho de cometer un error, por ir a buscar comida, como en mi caso". La derrota en las Malvinas significo el final de la dictadura Argentina y el comienzo del desvelamiento de la verdad. Los totalitarismos de la crueldad establecen su eficacia en el ocultamiento de los hechos, que los constituyen como el maquinismo de la tortura y de la muerte, pero el ser humano está comprometido con la verdad que lo convierte en humanidad redimida. Escrito por: JUAN DE DIOS MONTALVO RODRIGUEZ

"VICTORIA ARGENTINA EN MALVINAS"

Victoria argentina en el 42k de Malvinas -Atletas.info- Andrea Mastrovicenzo ganó hoy el Maratón de las islas. El ex combatiente y triatleta Marcelo Vallejo fue 4° en la general, siguiendo al argentino Marcelo De Bernardis (3°). En una competencia muy emotiva, también compitieron los ex combatientes Germán Estrada y Esteban Pinto. La competencia se disputó con un viento muy fuerte que llegó a 40 km/h y se hizo sentir mucho más fuerte en las afueras de la ciudad de Stanley. Andrea Mastrovincenzo, pese a arrastrar un desgarro ganó la rama femenina con 03:12:29. Marcelo De Bernardis repitió su 3° puesto en la general del 2008 con 02:57:22, mientras que lo más emotivo llegó con el arribo de Marcelo Vallejo, veterano de guerra, quien entro 4° en la general con un registro 03:03:10. Esteban Pino y German Estrada, otros dos ex combatientes, tambien concluyeron sus maratones y fueron finisher de la preciada medalla. Los tres ex combatientes volvieron a las islas luego de 27 años, esta vez por una causa deportiva.

REPORTAJE A UN PIONERO DE NUESTRA SALUD.

En memoria al gran luchador por la salud de los veteranos. REPORTAJE a V.G. Carlos Viegas En abril de 1982 miles de argentinos salieron a las calles para apoyar el desembarco de tropas que el Presidente Leopoldo Fortunato Galtieri había ordenado sobre las Islas Malvinas. Mientras duró el conflicto los combatientes merecían el título de héroes, de legítimos defensores de la soberanía nacional. Hoy, a 20 años de la derrota, los casi 300 veteranos de guerra que se suicidaron, los que intentaron hacerlo y los que luchan por evitarlo, son fantasmas hundidos en el olvido. Los desaparecidos de Malvinas Antes de la guerra, Jorge Medina cursaba quinto año en un colegio industrial. Quería ser arquitecto. Había dibujado, incluso, los bocetos de la casa que el mismo haría cuando sus ahorros le alcanzaran. Cuando volvió de Malvinas, durante una declaración que le tomó un Cabo Primero de las Fuerzas Armadas, acusó de cobardes a los jefes militares: "Ustedes no saben lo que es el combate en primera línea", les dijo. Le ordenaron que se limite a responder, que hablara ahí mismo porque luego debía callar para siempre. ¡ Por limitarme perdí a los mejores compañeros de mi vida!", respondió. El silencio, entonces, se impuso por la fuerza: el soldado rebelde fue confinado a 12 meses de internación y tratamiento psiquiátrico en el Hospital Naval de Buenos Aires. Nunca más volvió a estudiar. "Estuve en una habitación de dos metros por uno sin poder ver a nadie. Cuando salí caminaba en las nubes. Veía todos los pisos deformados, como si estuvieran en caída". Cuando los mareos se disiparon, Medina pensó que podría, por fin, desahogarse, contar libremente lo que había vivido en Malvinas. Lo intentó varias veces pero no encontraba palabras para explicarlo y, si acaso lo conseguía, no lo entendían. Cuando hablaba de la guerra tenía la impresión de referirse a una historia falsa, a un hecho que nunca había ocurrido. Mientras más lo mencionaba, más loco parecía. El silencio, para él y para los 14 mil jóvenes que llegaron vivos de las islas, se hizo esta vez por propia voluntad. "Cuando llegamos nos llamaban los chicos de la guerra, porque, decían, no teníamos edad para defender la soberanía nacional. Después pasamos a ser los locos de la guerra, porque, esta vez, reaccionábamos con violencia por cualquier cosa y, al final, fuimos los truchos de la guerra, porque creían que nos hacíamos pasar por ex combatientes para pedir limosna en los trenes", cuenta Carlos Viegas, otro veterano que tiene a cargo grupos de terapia en el partido bonaerense de Tres de Febrero. "Eso trae aparejada la imposibilidad de generar una nueva identidad —explica—, no podes armar tu personalidad a partir de que sos veterano de guerra. Sos alguien que está en la sombra, que no merece el orgullo de nadie. Mas allá de la derrota militar, para nosotros, la derrota fue y sigue siendo social." Las dificultades que encontraron los veteranos para reinsertarse en la sociedad se sumaron, además, a las secuelas que cualquier persona, aún si fuera bien recibida y aceptada entre los suyos, sufriría luego de pasar por una guerra. La Asociación Voluntarias para la Patria, creada en 1982 para ayudar a los soldados que venían de Malvinas, llegó a los primeros diagnósticos clínicos luego de atender a un grupo reducido de ex combatientes. La heterogeneidad de los trastornos, que iban desde depresiones y ansiedad, hasta problemas familiares, laborales, drogadicción y alcoholismo, hizo imposible clasificar los casos dentro de una misma patología. Once años después, y tomando como referencia las experiencias que se habían hecho en Estados Unidos con veteranos de guerra de ese país, los médicos argentinos supieron que el 35 por ciento de los pacientes que habían atendido padecían de Estrés Postraumático. En 1997, con la puesta en marcha del Programa de Salud del Veterano de Guerra, a cargo del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, se estableció la más efectiva red de ayuda que aún siguen recibiendo algunos de los 6 mil ex combatientes que viven en el distrito. Un grupo de psiquiatras dictó cursos a 40 veteranos para que luego actuaran, cada uno en su centro regional, como captadores. Viegas es uno de los 20 que hoy trabajan en la función para la que fueron instruidos: facilitar el acceso de los veteranos al sistema de salud, prestarles apoyo en reuniones semanales o, en madrugadas imprevistas, evitar que alguno se suicide. Acorralados "La posibilidad de hablar, de contar la experiencia, provoca una cicatrización mucho más rápida que cualquier otro método. A nosotros, cuando terminó la guerra, los jefes militares nos dijeron: ‘Muchachos, los civiles no saben nada de esto, no pueden contar nada’ Y los civiles querían saber, pero nos preguntaban cosas como: ‘¿Te violó un inglés?’ o ‘¿A cuántos mataste?’ Y entonces ahí se produce el silencio, te cerrás, porque ves que nadie te va a entender", dice Viegas, mientras otros cinco veteranos escuchan, serios, atentos y estáticos, en un patio del Centro de ex combatientes de la localidad de Pablo Podestá. Adolfo Vallejos, que estuvo un mes prisionero al término de la guerra, añade: "La única manera de desahogarse es hablando entre nosotros, no hay otra. Yo, por ejemplo, cuando paso un día de nervios o me siento inestable, vengo acá, hablo y después regreso tranquilo a casa". Cada uno que llega se sienta y espera un tiempo discreto para intervenir. Todos rondan los 40 años, salvo Ricardo Caballero, que es padre de uno de los 649 soldados argentinos que murieron en combate. "Cobro una pensión por mi hijo y me suelen decir que con eso estoy salvado, que no me puedo quejar. Yo les respondo: ‘¿Sabes cuánto me costó esta maldita guerra? ¡Un hijo! ¡el único que tenía!’". Mientras enciende un fuego con unos pastos secos para ahuyentar a los mosquitos, Marcelo De Caro dice: "Para negarte un empleo usan esa excusa. Te dicen: ‘¿Para qué querés trabajo si ya cobras una pensión’, pero, aún si te alcanzara con eso ¿La dignidad dónde está?". Soldado acorralado por el fantasma de la guerra, titulaba el diario Página/12 del 8 de abril de 1999, a cuatro días de cumplirse el 17º aniversario del desembarco. La crónica decía, textual: "Luís Alberto Lopresti, 37 años, veterano de Malvinas, un hijo de 12, se colgó en la soledad de un departamento porteño, el domingo de Pascua, después de haber perdido su trabajo como remisero. Había estado internado cuatro días en el Pabellón de Salud Mental del Hospital de Campo de Mayo". Hubo otros veteranos, muchos más que 300, tal vez, que buscaron desahogo en la misma desgracia, pero que no lo consiguieron porque alguien llegó a tiempo. En una de sus guardias pasivas de 24 horas —como él las llama—, el 15 de diciembre pasado, Carlos Viegas recibió la noticia de que cuatro ex combatientes se habían literalmente acorralado en una sala del Hospital de Campo de Mayo y que habían amenazado con suicidarse de a uno a partir de las 15 horas del mismo día. Los amotinados, que habían completado el Anexo 40, exigían que se les otorgaran sus retiros militares. "Cuando llegué había un Teniente Coronel y dos médicas: una Teniente y otra Teniente Primero —recuerda—. Uno de ellos quería que ingresara la Guardia y los reprimiera". En el Pabellón de Salud Mental se acreditó como captador del Programa de Salud y pidió las historias clínicas de los cuatro hombres. Después, se acercó hasta la puerta: "Estuve hablando con ellos desde afuera hasta que me dejaron entrar. Cuando depusieron su actitud tuvimos una reunión con las autoridades del hospital y allí se decidió darles la baja, a los cuatro, en no más de 48 horas". Días más tarde, uno de ellos fue internado por intento de suicidio en el Hospital Diego Paroissien, en la localidad bonaerense de Isidro Casanova, y finalmente acabó bajo el mismo tratamiento de antes en el Servicio de Salud Mental de Campo de Mayo. De los otros tres no hubo más noticias. En voz alta, Viegas imagina una metáfora: "Es como si el Estado fuera nuestro padre y la sociedad civil nuestra madre. Ella nos dice cuánto nos quiere pero no nos reconoce, nos manda a pedirle ayuda a papá. Y él, que nos había mandado a la guerra, cuando volvimos nos dio dinero. Nunca nos quiso escuchar", y, volviendo al 15 de diciembre, concluye: "Por eso, cuando el Coronel me preguntó cómo había convencido a los muchachos, le dije: ‘hay que poner la oreja’"

EX COMBATIENTES SE REUNEN PARA QUERELLAR.

LA NACIÓN SERA QUERELLANTE POR LOS ABUSOS DURANTE LA GUERRA DE MALVINAS. Ex combatientes de la provincia de Corrientes se reunieron con el titular de esta oficina del Estado provincial, Pablo Vassel y el subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Luís Alen, a fin de coordinar acciones para la presentación de la Nación como querellante en la causa que investiga estaqueamientos a soldados argentinos en la guerra de Malvinas por parte de personal de cuadro de las Fuerzas Armadas. Con el final de la feria judicial, el Estado formalizará su presentación.El encuentro entre Vassel, Alen y los ex combatientes correntinos Orlando Pascua y Rolando Fernández se produjo este miércoles en las oficinas de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Corrientes. Tuvo como objetivo la coordinación de acciones en sintonía con los avances que se producen en la Justicia Federal de Tierra del Fuego, donde se sustancia el proceso que investiga los crímenes cometidos por los mandos militares de la dictadura que actuaron en la conflagración bélica.Una de las próximas instancias que la querella pretende llevar adelante tiene que ver con la recolección de testimonios de más ex combatientes, de distintas provincias. Con ese fin, podría requerirse nuevamente que la jueza federal de Río Grande -Tierra del Fuego-, Lilián Herraez, se constituya en el norte del país, a fin de lograr acortar distancias y operar un sistema ágil para la toma de testimoniales.En ese sentido, este mes la Subsecretaría de Derechos Humanos de Corrientes, podría constituirse nuevamente ante el estrado fueguino para los trámites de rigor.Lo concreto del caso es que, luego de que el Consejo Federal de Derechos Humanos reunido en Corrientes en agosto del año pasado, haya determinado que la Nación se constituya como querellante en esta causa, este mes la Secretaría de Derechos Humanos a cargo de Eduardo Luís Duhalde podría hacer su ingreso formal al expediente.Así es que los ex combatientes junto a la Nación y la Provincia de Corrientes, iniciaron tareas conjuntas a fin de ajustar detalles para recolección de nuevos testimonios."Vemos este avance como algo muy importante porque atiende un viejo reclamo que está siendo satisfecho por este Gobierno", señaló el ex combatiente Orlando Pascua, en sintonía con el beneplácito expresado por el titular de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia, ante el avance de las investigaciones.-Prensa SSDH CTES.-

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